Personalmente, Shotta, nunca me convenció mucho, puesto que tenía esa extraña sensación de que seguía a la sombra de su hermano, Tote. Pero con este disco, y después de pasar un tiempo alejado de escuchar rap español, me he dado cuenta de que los contenidos de Shotta han tenido una gran evolución y que, musicalmente, está tomando un rumbo nuevo que cada vez me gusta más. Como por ejemplo, el tema “Hay que vivir” que transmite un optimismo que a veces se da por perdido.

Sin salir de su estilo vacilón, el tema “Vaya culo” nos lo demuestra, en general es un disco más reflexivo que los que nos suele traer el sevillano.

En líneas generales, tal como nos dice el título, el disco habla de sí mismo y su gente. Tengo que reconocer que a raíz de este disco he vuelto a pegarme una escucha a los discos anteriores apra verlos desde otro prisma. Temas como “Amigos” con Morodo, “Hermanos para siempre” con Tote y “Ya no siento nada” me han hecho dar un pasito atrás y recordar sensaciones que no tenía hace tiempo con un disco patrio.

Un detalle que me ha gustado ha sido la Intro, donde se oye a su hijo entonando sus primeras rimas, además, esta intro no tiene nada que ver con lo que será el disco y te prepara para un disco que, en mi opinión, le da a Shotta un buen empujón en el panorama nacional.

En cuanto a colaboraciones, cabe destacar a Green Valey, Morodo, Tote, Juanito Makandé (al que conocía en otro rollo y me ha sorprendido) y Little Pepe. También colaboran en el disco Kaze, Nator y Waor, Mad Division, Samuel O’Kane (increible), Toni Mejías y Juancho Marqués. En cuanto a los beats, cada uno perfecto a la temática, DjRune, Acción Sanchez, P Gareta, Cookin Soul, magic Beats, Illmind, Heavy roots y Baghira, todos sin palabras.

Y aquí estoy, escuchando “Más pajas” mientras espero el disco de Lechowsky.